Irán y EE.UU. pactan tregua de dos semanas ante el abismo de la guerra

TEHERÁN / WASHINGTON – En un giro diplomático de último minuto que ha evitado, por ahora, una catástrofe de proporciones globales, el gobierno de Irán y la administración de Donald Trump han acordado un alto el fuego bilateral de 14 días. El pacto se selló apenas una hora antes de que expirara el ultimátum de Washington, que amenazaba con la destrucción masiva de infraestructura clave en suelo iraní.

Los pilares del acuerdo
El entendimiento, alcanzado mediante la mediación de Pakistán, establece una pausa inmediata en las hostilidades que comenzaron el pasado 28 de febrero. Los puntos principales incluyen:

Reapertura del Estrecho de Ormuz: Irán se comprometió a permitir nuevamente la libre navegación comercial en este punto estratégico para el suministro mundial de petróleo durante el periodo de tregua.

Cese de bombardeos: Estados Unidos e Israel suspenderán sus ataques aéreos sobre ciudades y centros energéticos iraníes.

Negociaciones en Islamabad: Las delegaciones de ambos países se reunirán a partir de este viernes 10 de abril en la capital pakistaní para discutir un plan de paz definitivo basado en una propuesta de diez puntos presentada por Teherán.

Reacciones y matices
Mientras que en las calles de Teherán se registraron celebraciones espontáneas, el gobierno iraní calificó la tregua como una «victoria histórica». Por su parte, el presidente Trump afirmó que el plan iraní es «viable» y que su decisión busca evitar la muerte de una «civilización entera».

Sin embargo, la calma es frágil. Israel ha respaldado la suspensión de ataques contra Irán, pero aclaró que la tregua no incluye sus operaciones militares en el Líbano contra Hezbollah, donde los combates continúan.

El impacto global fue inmediato: el precio del petróleo registró caídas superiores al 13%, reflejando el alivio de los mercados ante la posibilidad de una desescalada en el conflicto más crítico de 2026.

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